Negar primero, confesar después. Esa parece ser la máxima de Julio Valenzuela ante cada estrado judicial. El hombre que exige transparencia en sus editoriales, esconde en el fuero de Familia (Expediente N° 6419/20) un prontuario de asedio, hostigamiento y manipulación perversa que aterra. Acorralado ante una jueza por una medida de protección de persona interpuesta por su ex esposa, Andrea Vanessa Billone, el empresario mediático tuvo que admitir su propia furia.
Las actas judiciales oficiales transcriben su confesión: “No es fácil para mí sentarme aquí y decirle: sí, he tenido un desborde emocional, le he dicho insultos e improperios… y no le pego a ninguna puerta, le he pegado a la pared, me lastimé los nudillos”. Millonario con el Estado, pero victimizándose frente a los estrados, Valenzuela llegó al paroxismo de dar lástima afirmando que tras la ruptura se fue de la casa “con dos calzoncillos, dos medias, y con mi mamá que no quería que salga a la calle”. Sin embargo, ese mismo hombre admitió haber violado flagrantemente la cuarentena estricta dictada por el COE (saliendo el día 19 sobre los 21 obligatorios) sin importarle que la madre de sus hijos padeciera COVID-19.

A confesión de parte, relevo de pruebas (página 56 del expediente 6419/20)

Lo más gravoso de esta lamentable situación, documentado en el expediente, es su incursión en el ciberdelito intrafamiliar. Valenzuela ingresó al correo electrónico de su ex mujer, usurpó su identidad en Facebook y, en una demostración de absoluta sociopatía, utilizó a uno de sus propios hijos menores para ejecutar la maniobra. Engañó a su hijo Bautista brindándole nuevas contraseñas con la encomienda de que fuera el niño quien restableciera las redes de la madre para espiarla. Involucrar a un menor en un delito de usurpación de identidad y hackeo echa por tierra cualquier relato. Un acosador que golpea paredes, persigue por la calle y convierte a su hijo en cómplice, no puede dirigir la brújula moral de Tucumán.
El psicópata de Julio Valenzuela enojado en la Audiencia porque los periodistas del Diario La Gaceta conocían sobre su divorcio, apunta contra la Dra. Mirna Dip y la llama “infame”. (página 59 del expediente 6419/20)

El psicópata de Julio Valenzuela engaña a su propio hijo para robarle las claves de redes sociales a su ex esposa. Todo documentado en la pagina 204 del expediente: 6419/20






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