El desenlace que nadie quería confirmar llegó este jueves. Las autoridades del Hospital de Niños informaron que Benjamín Olariaga, el niño de 12 años que sufrió una fuerte caída mientras circulaba en bicicleta por las sendas de Horco Molle, presenta un cuadro irreversible de muerte encefálica.

Un cuadro clínico crítico desde el ingreso

La doctora Silvia Olivera, jefa de terapia intensiva, junto a la directora del hospital, Inés Gramajo, brindaron el parte médico oficial. Benjamín ingresó con un Traumatismo Encéfalo Craneano (TEC) severo y fue intervenido quirúrgicamente de urgencia apenas llegó al nosocomio.

“Hubo un sangrado masivo y pérdida de masa encefálica”, detalló Olivera. Pese a que logró salir del quirófano, el monitoreo constante a través de un catéter reveló que la presión intracraneana era extremadamente alta y no respondía a la medicación.

El diagnóstico final

El deterioro neurológico progresó de forma inevitable. Según explicaron los profesionales, los valores de presión se volvieron refractarios, llevando al paciente a un estado de descerebración y, finalmente, a la muerte encefálica. “Esto significa que el cerebro del niño ha dejado de funcionar”, aclaró la doctora.

Por protocolos médicos y respeto a la familia, el menor permanece con asistencia respiratoria mecánica: “Se mantiene el soporte hasta que el corazón deje de latir”.

Acompañamiento y conmoción

Desde la institución destacaron que se encuentra brindando apoyo integral a los padres de Benjamín ante este devastador momento. El caso ha generado una profunda conmoción en la comunidad tucumana, reabriendo el debate sobre la seguridad y el uso de protecciones en las actividades recreativas y deportivas en las zonas de senderos.