La matrix tucumana: Jaldo y Montaldo enseñan IA mientras las escuelas se caen y los niños corren peligro
En el Tucumán de “ciencia ficción” del oficialismo, los docentes se capacitan en algoritmos. En el Tucumán real, hay 30 escuelas cerradas por desidia y padres quemando gomas porque un niño de 7 años fue abusado en un baño sin control.

El Ministerio de Educación de Tucumán ha logrado lo que parecía imposible: vivir en dos universos paralelos al mismo tiempo. En uno, el ministro Susana Montaldo y el gobernador Osvaldo Jaldo se ponen el traje de “pioneros de Latinoamérica” inaugurando cursos de Inteligencia Artificial para 40.000 docentes. En el otro, el de las zapatillas embarradas y las paredes descascaradas, la educación pública atraviesa una de sus semanas más degradantes.
IA para todos, seguridad para nadie: Mientras el secretario José Farhat habla de “metodologías de perspectiva de futuro”, el presente de la Escuela Marco Avellaneda huele a quema de neumáticos y desesperación. Allí, una familia denuncia que un niño de apenas 7 años fue abusado en el baño por un alumno de sexto grado.
La respuesta de la “gestión”: Una directora que intentó huir sin dar la cara y un gabinete psicopedagógico que llega cuando el daño ya es irreversible.
Parece que la “Inteligencia Artificial” que tanto pregonan no incluye algoritmos para detectar el bullying o para garantizar que un baño escolar sea un lugar seguro y no una zona liberada. Para la familia del menor, el “futuro” no es un dispositivo digital, es que su hijo no tenga miedo de volver a clases.
Navegar en la virtualidad (porque en el ripio no se puede): La ironía oficial llega a su clímax con las 30 escuelas que siguen cerradas. Montaldo nos dice que hay “continuidad pedagógica virtual” porque los caminos son inaccesibles. Es decir, el Gobierno le pide a un chico del sur provincial, que probablemente todavía está sacando el agua de su pieza, que se conecte a la nube para estudiar con la IA de Digital House.
Es la “trampa de la virtualidad” de la que nadie se hace cargo: no hay caminos, no hay conectividad, pero sobran las fotos de funcionarios en salones climatizados hablando de “escenarios posibles de implementación”. El escenario real es un 6% de escuelas con candado y un presupuesto de la DPA que se usa para todo, menos para que el agua no lave el futuro de los tucumanos.