Un piloto tucumano cayó en Santiago y despertó sospechas de narcotráfico

Un aterrizaje de emergencia en el departamento Banda puso en alerta a Gendarmería. El protagonista es un tucumano que volvía desde Buenos Aires.

La calma de la siesta santiagueña se rompió con el estruendo de un motor fallando y el impacto de una chapa contra el suelo polvoriento de Los Ardiles. Lo que empezó como un accidente aeronáutico terminó en un despliegue de fuerzas federales que buscaban algo más que un motor fundido. El protagonista del incidente es Julián Javier Darío, un piloto oriundo de Tucumán que, según su propio relato, se quedó sin combustible a mitad de camino.

El hecho ocurrió en la estancia “La Justina”, un rincón aislado a 70 kilómetros de Los Quiroga. Allí, el Cessna 188 Agwagon —una estructura diseñada para la fumigación, pero que en estas latitudes siempre enciende alarmas— quedó destrozado tras una maniobra desesperada.

El misterio de las horas de silencio Uno de los puntos que los investigadores miran con lupa es el tiempo transcurrido. El accidente fue a las 16 del viernes, pero la Policía recién recibió el alerta cerca de la medianoche. La falta de señal en la zona rural fue la explicación oficial, pero para el fiscal Hugo Herrera, el protocolo dictaba otra cosa: llamar de inmediato a Gendarmería Nacional.

En el submundo del tráfico aéreo, un avión tucumano volando desde Buenos Aires hacia Las Cejas que cae en un campo santiagueño es una “foto” que la justicia no puede ignorar. Por eso, el operativo no se limitó a la asistencia médica de Darío —quien solo sufrió un golpe en la frente— sino a una inspección exhaustiva de la cabina y la estructura.

Papeles en regla y tanques vacíos A pesar de la sospecha inicial de un “vuelo irregular”, los peritos no encontraron carga ilícita. El piloto presentó documentación que acreditaba el alquiler de la nave y sostuvo que el destino final era la zona de Las Cejas. Sin embargo, la Comisión Nacional de Transporte ya tomó cartas en el asunto para determinar si fue una falla técnica, un error de cálculo con el combustible o si hay algo más oculto entre los restos de la aeronave que hoy quedó bajo custodia policial.

Por ahora, el cielo santiagueño recuperó la paz, pero en los despachos judiciales de La Banda, las preguntas sobre el plan de vuelo del tucumano siguen flotando en el aire.

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