De “héroe de las calles” a ser blanco de duras críticas. El influencer estadounidense que desnudaba la decadencia tucumana hoy es acusado de “venderse” a la política.

En su momento supo ser un amado, un dios que mostraba las realidades de un Tucumán olvidado por su decadencia y la falta de obras que desnudaban una gestión deficiente. Sin embargo, ese romance con el público joven parece haber llegado a un final amargo. Al influencer estadounidense, Alan Paredes, se le inundaron las redes sociales de comentarios negativos que cuestionan su repentino cambio de postura y su aparente cercanía con sectores políticos.

“Sobre”, “Visa” y críticas por falta de objetividad

La audiencia, que antes lo veía como una voz independiente, ahora no le perdona lo que consideran una “entrega” al mejor postor. Los usuarios señalan que Paredes dejó de mostrar las fallas de los políticos para empezar a emitir mensajes a favor de ciertos sectores.

Entre los comentarios más ácidos que se multiplican en sus posteos se destacan:

  • “Ya te llegó el sobreeeee bien cargadito hermano!! NI DISIMULAAAAA”.

  • “¿El peronismo te prometió la Visa si los apoyas en sus campañas de votaciones?”.

  • “Que pasó Chango, ya no mostras las fallas de los políticos, ahora salis a favor”.

  • “Acaso no se dan cuenta que todos los influencer son todos pagados”.

  • “Alan no te vi criticar a La Banda del Río Salí… cero crítica y eso que es la municipalidad que más roba”.

  • “Ahora es uno más del montón”.

¿Influencer o militante?

El malestar de los tucumanos radica en la sensación de traición. Para muchos, Alan Paredes pasó de ser el “yanky” que recorría los barrios denunciando la desidia a ser un actor más en la comunicación política, ya sea vinculado al oficialismo o haciendo “novelas con los libertarios”, según denuncian sus propios seguidores.

La sospecha de beneficios personales, como la obtención de permisos de residencia o dinero en dólares (“sobres”), ha minado su credibilidad.