La distribuidora pidió un nuevo ajuste extraordinario de sus costos operativos. El interventor Eduardo Cobos admitió que están “estudiando la matemática” del incremento, mientras los usuarios arrastran boletas impagables tras las subas nacionales de más del 160%.

Cuando las facturas de luz en Tucumán ya rozan niveles confiscatorios para el bolsillo de la clase trabajadora, la empresa monopolista EDET volvió a la carga para pedir más. La distribuidora presentó un pedido de revisión extraordinaria de su Valor Agregado de Distribución (VAD), abriendo la puerta a un nuevo tarifazo energético en la provincia. Desde el Ente Provincial de Regulación de los Servicios Públicos (ERSEPT), su interventor Eduardo Cobos confirmó en diálogo con LV12 que la solicitud ya está en la mesa de entrada y bajo análisis técnico, escudándose en que la decisión final “dependerá de la realidad social”.

El discurso del ente regulador intenta despejar el fantasma de un aval automático a las pretensiones de la empresa, pero deja flotando la certeza de que habrá un nuevo golpe al bolsillo. Según Cobos, la “fórmula matemática” histórica que se aplica para calcular la tarifa vuelve a dar un desfasaje alineado con la inflación acumulada. “Es una audiencia documentada, lo pide la empresa y ahora estamos en el proceso del estudio. Veremos cómo aplicarlo sin que afecte al usuario”, prometió el funcionario, admitiendo además su preocupación porque las exigencias económicas de EDET suelen ser mucho más elevadas que los topes que el Gobierno dice estar dispuesto a autorizar.

El trasfondo de esta nueva suba se da en un contexto provincial asfixiante. Tras la quita masiva de subsidios dispuesta por la Casa Rosada y la readecuación del precio mayorista que disparó el costo del MWh en un 160% a nivel nacional, la provincia sumó un 15% de ajuste propio en el tramo local. Ante este panorama, donde miles de familias deben elegir entre comer o pagar el servicio básico, la única “solución” que ofrece el ERSEPT es montar operativos para ayudar a la gente a inscribirse en la app Mi Argentina, reconociendo implícitamente que la brecha digital y la falta de información oficial dejan a miles de tucumanos afuera de los beneficios que atenúan el impacto del tarifazo.