La intendenta envió al Concejo Deliberante un proyecto de reforma tributaria de 19 artículos para erradicar cobros administrativos de baja recaudación. La iniciativa plantea eximir el pago de certificados, poda de árboles, libre deuda y permisos a Food Trucks para reducir la burocracia.
Un alivio para el bolsillo y un hachazo a la burocracia estatal. La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, envió al Concejo Deliberante un ambicioso proyecto de reforma tributaria que dispone la eliminación definitiva de 59 tasas e impuestos municipales. La iniciativa, ingresada formalmente en el edificio de Monteagudo y San Martín con la firma de la secretaria de Ingresos Municipales, Fernanda Herrera, busca podar cobros absorbidos por el Código Tributario y la Ordenanza Tarifaria actual cuya recaudación resulta marginal frente al costo operativo que le generan al Estado.
El texto de 19 artículos apunta a terminar con la “caja chica” de sellados y sellos administrativos que entorpecen la vida cotidiana del vecino y del comerciante tucumano. Entre los puntos más relevantes, el Ejecutivo municipal plantea derogar la tasa del 3% sobre la liquidación del servicio de agua potable y cloacas, además de erradicar los cobros por solicitudes de libre deuda de tránsito (hoy fijado en $6.900), permisos para poda o extracción de árboles particulares ($1.380) y la notificación de avisos por falta de pago.
La reforma también beneficiará al sector comercial y gastronómico de la capital. El proyecto prevé eliminar los cánones por ocupación de la vía pública que pagan las máquinas expendedoras, las mesas y sillas de bares, los puestos de flores y los Food Trucks ($23.000), junto con las tasas de habilitación edilicia y la emisión de permisos de obra. De aprobarse en el recinto presidido por Fernando Juri, la capital tucumana dará un paso clave hacia la digitalización de trámites y la modernización fiscal.




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