La falta de plata golpea duro a las escapadas del 15 de junio. Mar del Plata, Córdoba y Tandil registran números alarmantes y hay hoteles que directamente decidieron cerrar.

La famosa frase oficial se siente con fuerza en las rutas y mostradores hoteleros del país. A solo un día del inicio del fin de semana largo de junio, un termómetro clave para la actividad en temporada baja, los principales centros turísticos de la Argentina muestran postales desoladoras. La clase media, asfixiada por los costos fijos y la pérdida de poder adquisitivo, decidió quedarse en casa.

Mar del Plata: hoteles cerrados y crisis sindical

La situación en la Costa Atlántica es calificada como alarmante por los propios empresarios del sector. Mar del Plata, el destino histórico para los viajes relámpago, vive un escenario inédito:

  • Reservas por el piso: Tradicionalmente las reservas ya superaban el 50% de la capacidad, pero hoy casi ningún establecimiento roza esa cifra.

  • Persianas bajas: La crisis es tan profunda que incluso los hoteles sindicales —históricamente los más accesibles— optaron por cerrar temporalmente sus puertas al no poder cubrir los costos mínimos.

  • Los más golpeados: Los establecimientos de una y dos estrellas están al borde del colapso, obligando a sus dueños a poner plata de sus propios bolsillos para pagar la luz y los sueldos.

Las sierras y el interior también sufren

El panorama no mejora al alejarse del mar. En Tandil, otro polo clásico de escapadas rurales, la ocupación apenas araña el 50%. En las sierras de Córdoba, la situación es todavía más dramática: los operadores reportan niveles mínimos y confirman que hay complejos enteros que directamente no tienen una sola reserva confirmada para este fin de semana.

Guerra de promociones a último momento

Para intentar salvar el fin de semana y captar a los pocos indecisos que tienen capacidad de gasto, las cadenas hoteleras salieron a rematar plazas con descuentos agresivos, cuotas y beneficios de último minuto. Sin embargo, los empresarios reconocen que las promociones ya no alcanzan cuando el problema de fondo es la falta de liquidez en la calle.