Héctor Viñuales pintó un panorama desolador: el consumo cayó un 3,2% interanual y los empresarios deben absorber los intereses de las tarjetas para poder vender algo.

El microcentro y el interior, en rojo

El presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Héctor Viñuales, encendió las alarmas sobre la realidad asfixiante que atraviesa el sector comercial en la provincia. Según un relevamiento realizado en el microcentro capitalino y las principales ciudades del interior, el consumo no encuentra piso y ya registra una caída interanual del 3,2%. “Hay un mercado seco”, sentenció el dirigente, haciendo referencia a la falta total de circulante en la calle.

Vender a pérdida para cubrir sueldos

La rentabilidad de los negocios tucumanos está en niveles críticos. Viñuales explicó que, ante la desesperación por conseguir efectivo para pagar alquileres, impuestos y salarios, los comerciantes se ven obligados a lanzar promociones agresivas. El costo de esta supervivencia es alto: los famosos “descuentos por pago contado” o las “cuotas sin interés” son, en realidad, intereses que termina pagando el propio comercio, destruyendo sus márgenes de ganancia.

El fantasma de las tarjetas y el crédito “prohibitivo”

El titular de la FET destacó que la capacidad de pago de los tucumanos está agotada. Muchos consumidores ya no pueden cubrir ni los gastos mínimos porque los intereses de las tarjetas “se comen” los márgenes de compra. A esto se suma un sistema bancario que ofrece créditos con tasas prohibitivas, lo que impide cualquier tipo de inversión o financiamiento para las PyMEs locales que intentan no bajar las persianas.

A la espera de señales de arriba

Con un diagnóstico de parálisis casi total, el empresariado tucumano mira con desconfianza el futuro inmediato. Viñuales fue tajante al señalar que la recuperación no depende de ellos, sino de un cambio de rumbo en las políticas macroeconómicas: “Con preocupación, esperamos señales del gobierno nacional y los bancos”, concluyó, dejando claro que el margen de resistencia de los comercios tucumanos está llegando a su límite.