Un proyecto de ley busca fundar la Agencia Metropolitana para articular obras y servicios en seis municipios clave. La iniciativa revive un viejo reclamo ante el crecimiento desordenado de la provincia.

El desbocado crecimiento del Gran San Miguel de Tucumán, que hoy funciona como una enorme y caótica mancha urbana, volvió a encender las alarmas en el ámbito legislativo. El legislador Agustín Romano Norri (Movimiento Radical Tucumán) presentó un proyecto de ley para fundar una Agencia Metropolitana de carácter técnico y consultivo. La iniciativa no pretende sumar burocracia ni crear un nuevo nivel de gobierno, sino forzar una mesa de coordinación obligatoria para diseñar políticas de largo plazo en problemáticas críticas que ya desbordan los límites vecinales, como las inundaciones recurrentes, la inseguridad y el deficiente sistema de transporte público interurbano.

La urgencia del planteo radica en que las decisiones aisladas de cada intendencia terminan impactando de manera directa sobre casi el 70% de la población total de la provincia. Por este motivo, el mapa de acción de este nuevo ente técnico busca sentar en una misma mesa de planificación a los municipios de San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Tafí Viejo, Banda del Río Salí, Alderetes y Las Talitas, sumando además a comunas satélites de alto crecimiento como El Manantial, San Pablo, Cebil Redondo y San Andrés.

El objetivo inmediato será fijar un Plan Estratégico Metropolitano que unifique criterios de infraestructura vial, drenaje pluvial y el sensible tratamiento de los residuos urbanos.

Este nuevo intento parlamentario reflota debates que históricamente terminaron cajoneados por recelos políticos entre el oficialismo y la oposición, sumándose a propuestas similares presentadas en su momento por Manuel Courel y Javier Noguera. Los especialistas en urbanismo vienen advirtiendo que la falta de una conducción común genera mamarrachos catastrales diarios, como la reciente controversia por el intento de eliminar una calle proyectada en El Manantial que era clave para la conectividad regional. Con el proyecto bajo análisis de las comisiones, la Legislatura tucumana deberá definir si la provincia da el salto hacia una planificación moderna o si el Gran Tucumán seguirá expandiéndose al azar y de espaldas a los servicios básicos.